domingo, 17 de julio de 2016

Nowhere...


No hay ningún lugar.
Ningún lugar en el cual estar a salvo. Cuando aquello que me persigue en realidad esta dentro. Rondando en espirales en el tapón del fregadero de mi cabeza.

Así que cuando la frustración y la decepción se fueron por un tiempo, no pude más que intentar comprender lo que había pasado.
Me di cuenta que esos intentos serían estúpidos, que en poco tiempo me vería drenado de todas las alegrías.
La campaña de objetivos corruptos dejan a las empresas convertidos en cuerpos inválidos, desganados, lastimeros, penosos.
Debía correrme de allí, salirme entre las inmediaciones de sus insinuaciones.
LO QUE NO HABÍAN DICHO QUEDABA TRABADO, PUESTO SOBRE UN VACIO ABSOLUTO formando una cajita con el signo del enigma. Era un mal germinando. Pero quien podría culparlos cuando la tierra de este lugar que era yo suponía creaciones diferentes.

Me costaba admitir abiertamente mi catastrófica derrota. 
La imagen real se enfrentaba contra mis sueños. Aquello ere simplemente mucho para digerir.
La maldad había terminado en mi enfermedad.
Habría algo peor que un virus progresivo, adaptativo?
Quizás frente a las condiciones adecuadas yo mismo era en verdad aquel virus.

Así que empecemos de nuevo...
una estrella por aquí, otra estrella por allá.

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