jueves, 15 de septiembre de 2016
Hubo una oportunidad en este específico día donde la imagen choco tan de repente y tan fuerte en mi cara, que no pude evitar petrificarme. No era el tiempo que había pasado, no era un problema simple acomplejandome, era... más bien como un ruido de fondo.
Supe en esos instantes de inspiración que tantos momentos compartidos no significa que las personas no puedan tratarte con la mas absoluta frialdad e indiferencia. Un amigo, una pareja, un familiar. Se presenta en múltiples formas.
Aquel bosque lo vi arder, pero nunca antes lo había visto congelarse.
En algún momento al verse tan desbordado, intento pensar en el problema antes que simplemente actuar por impulso, ahí fue cuando descubrió que no entendía nada de lo que estaba pasando. Hizo el ejercicio de intentarlo porque en algún momento debía de hacerlo, por más de que ello le asustara hasta la muerte. No tenía ganas de aguantarlo un momento más asi que se lanzo a la tarea más con estupidez que con coraje. Aunque eso no quite que haya tenido una pizca de aquel ingrediente.
Llevaba un bosque viviente dentro pero estaba rendido, este se estaba muriendo.
Cuánto podía quererse a sí mismo como para aguantar sus errores?
cuanto podía perdonarse?
Cuanto aliento podía ser capaz de brindarse?
Y en su soledad y en su oscuridad ya no hubieron mas razones para encontrarse más fuerte.
Así que prefirió dormir entre las raíces de aquel enorme árbol aun de pie.
Mientras la niebla avanzaba y las bestias se acercaban.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario